LA PINTURA DE HERMANN AYERBE
Artista Colombiano
Por:
Miguel de León.
Hermann nació en Pitalito , y como todo laboyano, lleva en su corazón el acto creativo y lo plasma con fuerza en pinturas que conmueven y viven con nosotros. Su trayectoria comenzó antes de graduarse en la Escuela de Bellas Artes de Bogotá en 1986. Por eso, la obra que hoy presenta, es fruto de su dedicación durante muchos años, producto de su encuentro consigno mismo. Una búsqueda que es el punto de partida en la construcción de otra mirada, de un estilo propio que le da su sello. Es el esfuerzo y el recorrido, en diversos escenarios. No en vano, ha estado en dos Salones Nacionales de Artistas en los años 2004 y 2005, además su obra ha recorrido varios Salones regionales, incluso su vida artística comenzó en el IV Salón Regional de Tunja en 1984, en exposiciones internacionales, avaladas por el Ministerio de Cultura Nacional y Departamental.
Las 23 pinturas en diversos formatos que Hermann trae esta noche a la plazoleta de la Cámara de Comercio, salen de los paisajes del Valle de Laboyos, responden a una idea de estructura esencial que se desarrolla en la dinámica del cuadro y alrededor de eso hay un planteamiento de color, un problema de una cierta violencia y tensión y muchas veces hay una cosa dramática. En todo caso, al artista parece importarle poco lo abstracto o la forma por la forma, son más bien formas de color o una ordenación de colores, o una tensión de líneas, pero de todas maneras el artista busca la posibilidad de crear un canto a la naturaleza, un mensaje a la preservación de vida a la recuperación del medio ambiente, antes de que todo ese verde de paso al rojo catástrofe.
La obra de Hermann Ayerbe surge de la lectura personal del espacio vital donde ha transcurrido su vida. Alguna vez le escuchamos decir; “El paisaje me dotó de un lenguaje propio que llenó mi interior”, por eso, su obra son paisajes abiertos en donde la estructura se destaca por el buen uso de los elementos técnicos. Pero por encima de todo, el manejo del color, con una marcada limpieza en la saturación, nos introduce a ese mundo personal del autor, al encuentro de su ansiedad creativa. Pintura con ritmos diversos, en donde líneas de fuerza buscan crear efectos dinámicos en medio de grandes atmosfera. Su dinámica, el movimiento que no cesa, muestra un constante trabajo profundo e intenso que no quiere parar, para evocarnos, para guiarnos en los grandes y cargados formatos. El espacio verde de Hermann es ante todo, y sin lugar a dudas, un espacio del color pictórico, único y espontáneo. Su nueva obra lo confirma como uno de los artistas representativos de la plástica regional.
Con “Espacio Verde en Rojo”, como denominó su nueva obra pictórica, “Hermann Ayerbe intenta explicar la majestuosidad del entorno natural que le dio la inspiración y le alimentó, como musas proféticas, su instinto creativo” como diría en la presentación de sus pinturas en la Casa Fiscal del Huila en Bogotá. En su obra, combina distintas tonalidades del verde, que embellece el paisaje laboyano, contra ese rojo terrible que poco a poco se proyecta en el horizonte, como un manto apocalíptico, que se extiende victorioso sobre montes y veredas.

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